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6.- Puntos neurálgicos.

-La autenticidad existencial: es distinta de la autenticidad moral (conducta coherente con referencias objetivas y valores asumidos conscientemente). La autenticidad existencial implica arriesgarse a vivir en verdad, tomar la vida en las manos como algo propio, irreductible, sin subordinar la libertad intransferible a sistemas de seguridad.

-Vivir en proceso: significa dejar a la persona que vaya descubriendo por sí misma si sus opciones son reales o "montajes" añadidos, si le posibilitan o no crecer en libertad. Implica atreverse a confrontar el deseo ideal con la realidad, de tal manera que el ideal, sin ser negado, se resitúa en la realidad. Dado que Dios se manifiesta en el corazón mismo de la historia, hablar de proceso significa también percibir lo trascendente "desde dentro" y "desde abajo" de la realidad.

-Experiencia de la condición humana: la personalización conlleva la transformación de la persona, su conversión. Y conversión, en sentido bíblico, implica experimentar la densidad de lo humano a niveles cada vez más hondos. La personalización obliga a hacer la aventura humana hasta el final y a sentir el escándalo de un Dios que quiso hacerse hombre y compartirlo todo. Importan las experiencias vividas, de modo que tienen gran importancia las crisis (tiempos donde la persona aprende a no huir de lo real y a liberarse de la necesidad de controlar y objetivar la existencia).

-Visión integral: No se divide a la persona sino que se hace un doble movimiento, por un lado se sitúa toda experiencia significativa en la historia de la persona, con sus condicionantes propios, teniendo en cuenta cómo ha afrontando los desafíos que ha tenido, cuáles han sido otras experiencias significativas, sus relaciones afectivas, qué elementos se han desplegado y, por otro, simultáneamente, esa experiencia se lee en sus diversos niveles (psicológico, existencial y espiritual) de su momento actual.

-Autonomía y gracia: en la personalización hay una fase en la que uno siente que lleva las riendas del proceso, va haciendo aprendizajes que le llevan a ser más autónomo, a alcanzar mayores cotas de libertad. pero llega un momento en el que descubre que todo en su vida es don, es Gracia, lo cual le conduce a entregar su libertad y vivir de obediencia de fe y donación de sí.